¡Buenas tardes, queridos lectores! Si estáis leyendo esto es porque habéis decidido, una semana más, acompañarme en esta aventura en la que ya llevamos juntos más de medio año. Como marzo tiene cuatro semanas, he decidido compartir con vosotros las historias de Lobo, Hada, Bruja y Cazador.

Si habéis leído mi primera novela juvenil, Keswick y el árbol de la vida, sabéis la importancia que tienen estos personajes para el desarrollo de la trama.

Si aún no lo habéis hecho, es probable que los posts de este mes os den alguna pista (o que quizá os destripen más de la cuenta) la historia. Para no estropear el misterio, puedes comprar mi libro y leerlo rápido. ¡Seguro que te encanta! 

Cedric, el personaje clave

Como sabréis, es el general del ejército de las capas negras. Alto, esbelto, con el pelo negro ensortijado de hermosos ojos que brillan en la oscuridad y con físico portentoso, es, además, excepcionalmente rápido. Tal como os conté en mis publicaciones de Instagram sobre las capas de la academia de Keswick, el escudo negro significa “Lealtad”, un valor que lleva con orgullo. Su corazón late siempre fiel a sus sentimientos, buen ejemplo es su amor hacia Hada. Es un hombre valiente, decidido, tenaz en la lucha por lo que cree justo. 

Debido a la multitud de aventuras que ha vivido, es toda un arca de secretos. Por el mismo motivo, es una persona muy reservada e incluso fría en el trato. Su carácter recio y firme lo lleva en la sangre. Su semblante es un tanto sombrío, pues es reflejo de todos los seres queridos que ha perdido en el combate. 

Vinculado con la noche y la luna llena muestra su lado animal y su fuerza y todos sus sentidos aumentan drásticamente. La luna de sangre revela su instinto más fiero; multiplica sus habilidades y también su agresividad. Su secreto mejor guardado es que es un hombre lobo; se transforma en este animal a propósito o involuntariamente, especialmente si siente que él o sus seres queridos están en peligro o bien en ataques de ira. Sin embargo, esto no le ocurre como una maldición, sino todo lo contrario: fue un don otorgado por el mismo firmamento.

Cuando esto ocurre, su pelaje es negro azabache y en su forma de lobo es bestial: corpulento, fuerte e intimidante. Los ojos de lobo son muy expresivos y revelan su astucia; son capaces de ver en la más absoluta oscuridad. Su oído es magnífico y sobrehumano; su capacidad auditiva tiene un alcance de varios kilómetros y, gracias a ella, puede localizar a sus enemigos a grandes distancias. Si alguien le hiere, sana más rápido que cualquier humano. Tanto en su forma humana como en la animal tiene un control absoluto sobre su cuerpo. Es temido por sus enemigos por su naturaleza salvaje y agresiva, pero sabe ser protector con sus seres queridos.


¡Y esta es la primera de las cuatro historias que compartiré con vosotros este mes! Espero que os guste y que podáis seguir acompañándome en este blog de literatura infantil y juvenil. Seguidme en Instagram y Facebook para no perderos nada: ¡allí comparto mucho más contenido a la semana!